Algo que les haga las noches más duraderas y esperadas, vamos

Me enseñó a prepararme para una relación libre, sin dependencias, sin obsesiones, en donde aprendí a gozar de mi espacio sin la necesidad de tener a alguien al lado de mi, respetando de esta manera el espacio del otro. En el ritual tántrico, la primera etapa consiste en pensar sobre la divinidad corporal de mi pareja y de mí mismo. En el Maithuna, cuando los sexos se unen, esa relación es vivida como un acontecimiento prodigioso, sagrado, que implica la prolongación y también intensificación de la unión, para una mayor participación de cada célula en el evento, una total consciencia. Les haré una prueba que un amigo mío me enseñó que lleva por nombre la prueba de las mejores amigas, y es así… Yo les haré una pregunta y van a tener que contestar al tiempo. Si logran responder el interrogante correctamente entonces son mejores amigas. Listas? Voy… ¿Cuál es el la marca de champú que emplea tu amiga? (refiriéndote a la otra que está haciendo la prueba). En todo caso se precisa tiempo, ocupar la mente y también procurar no tener pensamientos negativos o bien destructores. El mortificarse, el intentar descubrir qué estará haciendo el otro en ese momento, el hacer lo imposible para coincidir, resulta todo inútil y dañino. ¡Total, el otro pasará de ti! Gente con un par de h. hay poca, y es más fácil desaparecer del mapa que dar la cara y explicar claramente que todo era una patraña o que se dejó llevar o bien que ya no siente nada singular, mas si en el futuro se coincide alguna vez, no pasa nada o bien es capaz de ofrecer su amistad y acabar por las buenas.

Los niveles de testosterona

Si deseas provocar emociones a alguien más siempre es útil saber provocarlas en ti… aunque claro depende de la emoción… algunas emociones negativas es mejor sólo emplearlas cuando es preciso y particularmente en otras personas, mas no son emociones que nos interesen puesto que no tienen nada que ver con la seducción. Con esto, y para acabar, debo decir que no es lo mismo buscar a la sumisa perfecta que a una sumisa para jugar. Cuando realizo fiestas o bien cenas en casa o nos invitan y jugamos, lo hacemos con sumisas, no con nuestra sumisa perfecta. Pasamos un rato en compañía de amigos, jugamos, y después cada uno de ellos se marcha a su casa. Para los que sean más avanzados en estos temas, les mostraré técnicas que corresponden a un nivel superior, como las técnicas avanzadas de lenguaje anatómico, Técnicas de Programación Neurolingüística (PNL), técnicas de hipnosis y las nuevas oportunidades que nos entregan las redes sociales. Este hombre, al que hemos llamado Alberto, solicitó ayuda terapéutica para, en sus palabras: conseguir ordenarme y aceptarme como un hombre sexual y poder comprender por qué razón es tan problemática mi relación con las mujeres. Dio un paso importante y valiente al reconocer su necesidad de ayuda y empezó un trabajo personal de reconstrucción de su dimensión sexuada malherida. Debido a una educación familiar tremendamente represiva consiguió rechazar y controlar con un intenso esfuerzo de voluntad una de sí, su autoerotismo. Se negó y lucho contra su sexualidad por motivos religiosos y a causa de una educación familiar con fuerza represiva con respecto de estas cuestiones, pagando un tremendo precio y un alto costo personal por ello: la reducción de su planeta erótico a poco más que el temor, la frustración y el conflicto, invirtiendo fuertes dosis de autocontrol intelectual y de fuerza de voluntad para mantener este estado de cosas en su vida, este equilibrio tan precario.

Nos dicen que cuando tenemos cambios bruscos en nuestro cuerpo y sentimientos es por cuestión de hormonas, singularmente si se es mujer y se tiene el periodo menstrual o bien se está en plena crisis menopáusica. Asimismo diríase que la falta de deseo sexual se debe a las hormonas. No se puede generalizar. Las mujeres actualmente son más activas sexualmente y no creo que sus niveles hormonales hayan cambiado en comparación con nuestras abuelas. Si algo va mal en su relación, no culpe a sus hormonas. No obstante, es alarmante que en un estudio realizado en 2006 el 46 por ciento de las mujeres sufrían trastorno del deseo sexual o bien pérdida del impulso sexual. Aunque no habían renunciado a agradar, cuando llegaba la oportunidad del contacto íntimo se alejaban o bien ponían disculpas. Los homosexuales practican el coito anal que vulgarmente se conoce como heleno, aunque la mamada es la práctica más usual entre ellos, y no es raro que el hombre pida esta caricia por el hecho de que el ano como la vagina, tiene muchas terminaciones nerviosas y en especial erógenas. Cuando la penetración es anal hay que saber que el esfínter anal muchas veces ofrece resistencia, y lo que precisa es una buena relajación muscular. Asimismo una estimulación adecuada que se lleva a cabo con un lubricante (con base agua, para no dañar el preservativo) y con la ayuda de un dedo que asegurará la dilatación del ano.

En algunos casos, ese tiempo apenas supera los cinco minutos

Llegado aquí, debemos aceptar que los varones también pueden tener orgasmos múltiples en una misma noche, si bien no necesariamente eyaculación, y si hay una pausa suficientemente larga, hasta múltiples eyaculaciones. Esto lo podríamos delimitar como el clímax múltiple masculino. En una obra como esta, de marcado acento oriental y con contenido ineludiblemente erótico, no podía faltar uno de los más arraigados fetichismos de la cultura japonesa. Ese fetichismo es el de la veneración por los pies. Sólo una cultura que tenga ubicados los pies en la estantería en que se ponen las partes principalmente eróticas del cuerpo humano puede desarrollar, como lo hizo a lo largo de siglos la cultura nipona, el llamado fetiche de los pies de loto). La veneración por los pies (en un caso así los pies de una mendiga) aparece reflejado en el relato erótico Los pies de Fumiko y también, en menor grado, en El segador de las cañas. Esa veneración por los pies fue una incesante en la literatura de Junichiro Tanizaki. Ese fetichismo tan japonés aparecería también, años después de que escribiera los relatos seleccionados de Cuentos de amor, en una de sus principales novelas, El diario de un viejo desquiciado.

Las mujeres aman el sexo. Si puedes mostrarles un buen instante en la cama, si puedes ser el 1 de cada 10 que puede darles clímax constantes, vas a ser el tipo de hombre que ansían. Si se enfoca en las cosas que hemos aprendido hasta ahora en este post, está en el buen camino para ser ese. Solo tomarse su tiempo antes de la penetración es suficiente para distinguirse. Si deseas diferenciarte, haz lo opuesto de lo que hace la mayor parte de los hombres. Y recuerda, lo que se siente bien para ti no siempre y en toda circunstancia significa que se sienta bien para ella. Tus cuerpos están cableados de manera diferente. Es simple hacer que un hombre tenga un orgasmo; una mujer puede ver con sus ojos en el momento en que un hombre eyacula. Mas ¿qué pasa con las mujeres? ¿Puede un hombre ver cuando una mujer eyacula? No es de esta forma de simple.

La finalidad básica de esta etapa es que te ganes su Confianza y consigas que el Objetivo se sienta en Confort y cómodo en tu compañía. Más importante aún es que logres crear intensas Conexiones sensibles entre vosotros. Hacer que se sienta protegida con tu Caballerosidad o que vea lo vuestro como producto del destino asimismo puede asistirte a llenar con éxito esta campaña. Ahora que sabe de qué forma atar los tobillos y las muñecas (y de qué forma asegurarlos juntos), es el momento de aprender a sostener los extremos de la cuerda a otros accesorios. Los postes de cama, las barandillas, las sillas y las mesas pueden convertirse en aparatos de esclavitud con escasas técnicas simples, y mucha confianza entre los socios, ya que estas son combinaciones verdaderamente inmovilizadoras.

Se siente raro, afirmé, con la esperanza de no sonar demasiado asustado

Es muy frecuente que un pagafantas no progrese nunca alén de la llamada zona friend, no pudiendo ser más que un mero buen amigo. Sus potenciales parejas se dan cuenta de que la cargante actitud del pagafantas, supuestamente tan servicial, atento y obsequioso con ellas, procede realmente de un secreto desprecio de sí y de una lamentable dependencia emocional que jamás puede ser atractor mimético para nadie. Todas sus rémoras, conflictos y complejos psicológicos son los que le inducen a transformarse de manera voluntaria en un esclavo de empleo y abuso al servicio de otro ser humano. Pretende envolver esas faltas tal y como si fuesen virtudes. No es virtud, sino necesidad del deseo del otro lo que traduce esa supuesta actitud de servicio a todo trance. A la vuelta de mi casa hay una plaza y, cuando el tiempo acompaña, me marcho allí con facturas, el diario, un termo con té y una taza de loza (porque no me agrada el plástico). Un domingo se aproximó un chico que paseaba a su can y me afirmó algo que me hizo reír. Como me reí se animó a pedir permiso, y se sentó junto a mí. Charlamos un rato. Vivía con los progenitores, estaba momentáneamente sin trabajo y no parecía tener ningún oficio ni profesión. Me afirmó que se debía ir, mas que podíamos juntarnos a tomar mate en esa plaza, el sábado siguiente. llevaría el mate y yo las galletitas.

Dejarse agobiar por el dolor y la agonía, las personas creemos que hay que abonar un costo de sufrimiento, mas que al final llegará la paz interior y la tranquilidad, pensamos que es el precio que hay que pagar por no estar sólo, todavía a sabiendas que ese final de dicha no acostumbra a llegar. El mejor consejo sobre el tema de la restricción de la eyaculación proviene del médico centenario Sun Ssumo. Este taoísta de la dinastía Tang subsistió a 3 emperadores siguiendo su consejo. La regla de oro dos veces al mes que aconsejó se cita al principio de este post. En la práctica real, no obstante, eyaculó solo una vez por cien copulaciones. El Dr. Sun vivió para ser 101. Cuando tu pareja llegue a tu altura, pasa tu brazo en torno a sus hombros y llévala al garaje o bien a alguna zona íntima de la casa. Entonces admite tu pequeña trampa y desvela la pretensión del juego sexual., Un punto esencial, repito: Esencial para cualquier buen seductor es enseñar un enorme sentido del humor. Mas no hablamos de cualquier clase de humor, sino de humor inteligente. No solamente hablamos de saber contar chistes, sino más bien de mejorar tus dotes de charla y ser capaz de sacar la humorística a cualquier cosa. Personalmente, te hago una recomendación que me ha funcionado bastante bien: si no eres capaz de memorizar rechistes, son muy malos o no tienes gracia contándolos, de forma directa evítalos. Vas a quedar peor que si buscas humor en otro tipo de conversación. Encuentra en qué temas o a través de qué forma eres capaz de hacer reír a la gente y explota esa vía.