Y que luzca en los belfies
¿Debemos comprender que el sexo espontáneo y frenético muere con la llegada de los hijos? No. Me niego a opinar que sea de esta manera y que vivamos los siguientes cuarenta años haciendo el amor mordiéndonos la lengua, tapándonos la boca con la almohada o bien sólo gesticulando Sigue leyendo